Tortugas marinas, un reptil ancestral

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En Colombia existen seis diferentes especies de tortugas, todas ellas amenazadas de extinción. No es común escuchar que las tortugas sean animales en peligro de extinción, pero este es un ejemplo claro de la problemática ambiental de Colombia y del mundo entero

En Colombia existen seis diferentes especies de tortugas, todas ellas amenazadas de extinción. No es común escuchar que las tortugas sean animales en peligro de extinción, pero este es un ejemplo claro de la problemática ambiental de Colombia y del mundo entero, donde una serie de coyunturas se juntan causando una amenaza a la biodiversidad: la pobreza, la falta de conocimiento y la falta de control institucional. 

Para aquellas tortugas que logran nacer, los peligros no se acaban. Algunas no alcanzan ni siquiera llegar al mar, incluso una vez en el agua y a medida que van creciendo son atrapadas en las mallas pesqueras o engarzadas en los anzuelos de pesca; otras son perseguidas por su caparazón y algunas van a parar a un plato, cuando ya son adultas. 

La contaminación del océano, de las playas y el desarrollo urbano sobre las costas ha causado no solo que las tortugas mueran al consumir basura –principalmente plástico-, confundiéndola con alimento, sino que no tengan donde anidar, ya sea porque la playa ya no existe o porque la luz las ahuyenta. 

Debido a esto, han surgido varios grupos e iniciativas para la protección de las tortugas, como el grupo comunitario Caguama, parte del Consejo Comunitario El Cedro en El Valle, Chocó, que se organizó para monitorear y proteger a las tortugas en estas playas. Conservación Internacional ha apoyado en diferentes ocasiones iniciativas de este tipo, con resultados positivos. 

En otra región de nuestro país, Conservación Internacional también apoya un ejemplo exitoso de conservación de tortugas trabajando con la comunidad Wayúu de la Alta Guajira en un Acuerdo de Conservación de estas especies, en alianza con la empresa Cerrejón y Fondo Acción. La Guajira ha sido tradicional y culturalmente una zona de alto consumo de tortugas marinas, por ello iniciativas de este tipo se convierten en primeros pasos para avanzar en la conservación de estas especies en zonas donde son altamente vulnerables. 

Este programa de responsabilidad social ha consistido en lograr un cambio de comportamiento de la comunidad hacia la conservación de las tortugas marinas. Se han generado incentivos para que, en vez de consumirlas, las monitoreen y protejan. Asimismo, se ha trabajado para generar una economía alrededor de la conservación, mediante la creación de empleos alternos como el ecoturismo y el trabajo de artesanías. 

Extracto Revista Conservación Marina Colombia. 2017

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