Constituye una herramienta para lograr la conservación de la biodiversidad en una de las ecorregiones más diversas y amenazadas del mundo, el hotspot Tumbes-Chocó-Magdalena.
Cubre una superficie aproximada de 200.000 Km2 y comprende los bosques húmedos y muy húmedos de la región del Pacífico en Colombia y Esmeraldas en el Ecuador, así como los bosques secos de la provincia de Manabí en Ecuador.
Desde el 2002, el Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF) y Conservación Internacional, con la participación de instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales y comunidades de Colombia y Ecuador, iniciaron acciones para la creación y consolidación del Corredor.
Líneas de Acción
Las acciones de conservación y desarrollo propuestas en esta iniciativa se enmarcan en las siguientes líneas estratégicas:
Establecer y fortalecer mecanismos locales y regionales para promover la conservación de la biodiversidad a nivel de corredores.
Situar áreas protegidas y especies endémicas y amenazadas bajo un manejo mejorado.
Identificar y promover prácticas de desarrollo sostenible en comunidades cercanas a las áreas protegidas seleccionadas.