Es un sistema de cultivo desarrollado bajo criterios productivos, ambientales y sociales integrados, que propician la conservación de la diversidad biológica, a una escala que trasciende el ámbito del predio o la finca y que estimula la conectividad entre áreas silvestres fragmentadas, así como la protección de microcuencas y cuencas hidrográficas estratégicas.
Este sistema de cultivo, se plantea como una herramienta que busca responder de una manera realista al considerable deterioro y fraccionamiento de los ecosistemas de las laderas andinas. Por ello, el café de conservación promueve la conectividad entre fragmentos de bosque andino a través de la promoción de agroecosistemas cafeteros de alta diversidad biológica. Igualmente se dota de valor agregado a los bienes y servicios ambientales generados por estos agroecosistemas cafeteros, como consecuencia de una eventual preferencia del consumidor hacia los mismos, como premio a los productores locales comprometidos con el modelo.
Esta iniciativa es el resultado de una alianza establecida por Conservation International, la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia y otros socios, como la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), con el ánimo de promover la conservación de la biodiversidad en el área cafetera del país, localizada justo en la Ecorregión Terrestre Prioritaria de Conservación o Hotspots de los Andes Tropicales.
El proyecto piloto se adelanta en el norte del Valle, en la zona de los municipios el Aguila, El Cairo, Argelia y Ansermanuevo. Los productores del grano comprometidos con el proyecto, recibirán un valor agregado como incentivo por su esfuerzo, adopción de mejores prácticas de manejo y tecnologías limpias.
Actualmente se adelantan procesos de planificación predial y regional para adelantar acciones de conservación en las zonas más críticas del área de influencia del proyecto. Cada productor tiene su propio plan de manejo para su finca, dibuja su mapa predial y proyecta las acciones y prácticas de conservación a implementar en el futuro. El acompañamiento técnico está dado por el Comité Departamental de Cafeteros del Valle del Cauca con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca - CVC, se realizan periódicamente con la comunidad talleres de planificación y de asistencia técnica basados en las Mejores Prácticas del “Café de Conservación”, así los productores cafeteros tienen la oportunidad de aportar en la construcción diaria del concepto “Café de Conservación” y de enriquecer los conocimientos y las prácticas a implementar.
Caracteristicas del Proyecto:
Ubicación Global:
Hotspot Tumbes - Chocó - Magdalena
Corredor de Conservación Chocó - Manabí
Conectividad:
PNN Tatamá - Serranía de los Paraguas
Alianzas:
Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Corporación Regional del Valle del Cauca - CVC, Instituto Von Humboldt, ASOCORREDOR, Municipios: El Cairo, El Águila, Ancermanuevo, Argelia.
Gracias al apoyo del Critical Ecosystem Partnership Fund – CEPF, el Programa Café de Conservación durante el año 2.004, amplió su cobertura en cuanto al área y el número de familias cafeteras que implementan las Mejores Prácticas de Conservación. Actualmente, el Programa se compone de una comunidad de 720 familias cafeteras, asociadas y organizadas bajo una asociación de base campesina – ASOCORREDOR - consciente de la necesidad de conservar y conectar biológicamente los ecosistemas frágiles y en alto grado de amenaza como son la Serranía de Los Paraguas y El PNN Tatamá. El área de intervención del proyecto abarca 3.600 hectáreas aproximadamente en café, manejadas bajo el concepto de “Café de Conservación” y unas 1.200 hectáreas de bosques secundarios y parches en recuperación.
Las Mejores Prácticas de Conservación desarrolladas e implementadas dentro del proyecto, articulan principios como la conservación de la fauna y la vida silvestre, recuperación de los suelos, protección de las aguas y sus nacimientos, manejo biológico de las enfermedades del café, así como un manejo eficiente de las basuras y de los subproductos de la finca, conservación de la energía, control de la calidad del grano, entre otros; y a partir del último semestre, se ha venido desarrollando e implementando un nuevo concepto que involucra el establecimiento de reservas privadas al interior de las fincas cafeteras como componente fundamental de conservación y de generación de conectividad entre los ecosistemas mencionados anteriormente.
Con el propósito de enriquecer la información de línea de base y de medir el impacto biológico y socioecómico del proyecto de “Café de Conservación” y con fundamental apoyo del Fondo para la Acción Ambiental; se elaborará bajo la coordinación de Conservación Internacional, el Comité de Cafeteros del Valle del Cauca y el Instituto von Humboldt; la caracterización biológica y socioeconómica del área de estudio del proyecto en el Valle del Cauca. Se evaluará el estado actual de los ecosistemas y la fragmentación de los paisajes cafeteros, se implementarán acciones concretas de conservación y finalmente se medirá el impacto mismo del proyecto.
PROMOCION Y VENTA
El “Café de Conservación” es un concepto que se está posicionando actualmente dentro del mercado de los cafés especiales, haciendo parte del nicho de los cafés sostenibles y amigables con el medio ambiente. Actualmente las instituciones comprometidas con el proyecto trabajan en el establecimiento de alianzas estratégicas con tostadores y compradores del grano, con el fin de promover este producto que ofrece ventajas al medio ambiente, a la salud humana y se muestra atractivo a los consumidores, quienes están dispuestos a pagar por él un mejor precio.
Bajo estos parámetros, en el año 2002 – 2003, se lograron vender a Starbucks Coffee Company aproximadamente 70 toneladas de café verde, con un considerable precio diferencial sobre el cotizado en la bolsa de New York para el café colombiano.
Conjuntamente con la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, se está trabajando en la identificación de clientes interesados en desarrollar productos bajo este tipo de iniciativa de conservación y se espera para el 2006 triplicar el volumen logrado en el 2003 en cuento a la exportación del grano se refiere, así como obtener precios superiores a los del café estándar colombiano como reconocimiento del mercado al mejoramiento de la calidad ambiental del planeta y finalmente del café mismo.